El enfoque de la compasión
Si volvemos a algunos principios básicos y desarrollamos nuevas habilidades, podemos cambiar la naturaleza de las relaciones internacionales y orientar las interacciones de los estados nación hacia el bien de la humanidad.
Habilidades
En todos los ámbitos se necesita un nuevo tipo de líder con nuevas habilidades. Los desafíos que enfrentamos son complejos e internacionales. Para superarlos, necesitaremos líderes con el coraje, la sabiduría y la fortaleza para gobernar en beneficio de la humanidad, incluir las voces marginadas y transmitir su compasión a las generaciones futuras.


Volver a lo básico
También es necesario retomar algunas de las reglas y normas básicas de las relaciones internacionales. La reciente guerra entre Israel y Gaza, que ha dado lugar a denuncias de crímenes de lesa humanidad, demuestra lo que puede ocurrir cuando el debate se centra en el derecho de una nación a responder a la violencia, en lugar de buscar soluciones pacíficas para todos. La Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 constituye una base importante para esta reorientación, al consagrar el derecho a la vida, la libertad y la independencia. Un proceso similar podría ser necesario ahora para acordar los derechos individuales ante el cambio climático, la inteligencia artificial y los conflictos bélicos de una magnitud antes inimaginable.
Nuevas voces
Necesitamos encontrar nuevas formas de involucrar al público en general y a las voces marginadas en particular en los debates internacionales. Esto se puede lograr aumentando la representación y la autoridad otorgadas, por ejemplo, al Sur Global y a los grupos indígenas en las negociaciones, estableciendo cuotas y normas sobre el número de delegados provenientes de comunidades marginadas y reformando instituciones como las Naciones Unidas para que sus órganos no estén dominados por el poder de Occidente.

