Las soluciones: Cómo las conseguimos

Necesitamos cultivar, entre el público, los políticos y los medios de comunicación, una motivación compasiva para apoyar y proteger a los refugiados.

Educación

La clave para un nuevo enfoque reside en la educación. Esto debe incluir informar a las personas sobre las razones por las que se convierten en refugiados y las experiencias que afrontan. Pero, aún más fundamental, debemos recordarles algunas verdades básicas: nuestros derechos inalienables como seres humanos y nuestras responsabilidades hacia los demás. Debemos hacer referencia a las políticas internacionales de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951, el Protocolo de 1967 sobre el Estatuto de los Refugiados y el Pacto Mundial de las Naciones Unidas sobre los Refugiados de 2018, y procurar su cumplimiento.

Priorizar las necesidades de los refugiados

Necesitamos encontrar nuevas formas de incorporar a los refugiados y solicitantes de asilo al debate sobre las políticas destinadas a apoyarlos. Esto puede lograrse a través de organizaciones benéficas, ONG y gobiernos que se acerquen a los refugiados que ya han llegado a su país y busquen su participación.

Fomentar una mayor investigación sobre los refugiados.

Necesitamos diversificar la investigación sobre los refugiados, pasando de centrarla en su impacto en los países de acogida a abordar sus experiencias y su situación actual. Necesitamos comprender mejor la prevalencia de la pobreza, la violencia y la discriminación, así como el gran potencial que podría derivarse del apoyo a los refugiados, tanto para ellos mismos como para los países de acogida.

Cambiar las narrativas

Los políticos y, en particular, los medios de comunicación, tienen una gran responsabilidad en la forma en que retratan a los refugiados y a las personas que buscan asilo. Sus vidas no pueden utilizarse para obtener réditos políticos. Y si ciertos líderes políticos o medios de comunicación no cambian su manera de abordar el tema, la ciudadanía debe influir en ellos mediante boicots, cartas y su voto.